4 comentarios

  1. Señora, Flossy, lo ha calcado usted, jeje… Sí, Flossy, totalmente de acuerdo (como siempre). Primero los memes de los que te ríes pero te ves reflejada, luego el «señora» que cada vez que me lo dicen se añade un año y una cana a mi persona. Así es envejecer y en mi caso se añade una cosa más. Soy profe de secundaria y cuando ves a tu alumnado ya fuera del sistema educativo, con su profesión y hasta hijos, uuuuffffff, ahí ya se añaden veinte años: «si parece que fue ayer cuando les di clase».
    En fin, la vida y que sigamos cumpliendo.
    Un abrazo. 🤗

    1. Jajaja, Merche, de aquí a nada te veo llamándome «Dª Flossy» 😱😂😂
      Como profe de secundaria si que debe de ser todavía más grafico cuando te encuentras con ex alumnos ya convertidos en adultos responsables. Y aún así, no sé yo si no te pasará en alguna de esas ocasiones, que te pillas a ti misma en que por un segundo te asalta la duda de si no será demasiado joven para estar ahí sin supervisión.
      En fin, yo por mi parte, mientras no me entreguen oficialmente mi manual y kit de señora, sigo manteniendo que -«A mi no me consta …»
      Suscribo plenamente tu «Y que sigamos cumpliendo» 😊
      Un gran abrazo

  2. ¡Flossy!

    jajaja me he reído a carcajadas con tu crónica. Esa imagen de darte la vuelta para buscar a la «señora» que supuestamente estaba detrás es impagable.

    Y es que el tiempo no pasa en balde, por mucho que en la cabeza nos empeñemos en que los «mayores» siempre son otros. A mí esa distancia generacional me pega de lleno cada vez que hablo con mis sobrinos. Nos separan cuarenta años y, cuando me cuentan sus cosas o me explican a qué dedican el día, tengo la certeza absoluta de que venimos de planetas diferentes; yo los escucho como si fueran marcianos recién aterrizados y sospecho que para ellos yo soy una reliquia curiosa que inexplicablemente sigue trasteando con teclados.

    Así que nada de manuales ni de kits: mientras sigamos riéndonos de las etiquetas y del tiempo que corre, la chispa sigue intacta.

    ¡Una entrada divertidísima y certera como siempre, compañera!

    ¡Un fuerte abrazo!
    -Tarkion.

    1. ¡Qué bueno tenerte de vuelta, Tarkion!

      Leyendote, da la sensación de que has visualizado la escena, jejeje. Por supuesto que en ese momento tenía que darme la vuelta para buscar a la supuesta señora. Definitivamente ese niñato no podía estar refiriéndose a mí (de hecho muy en el fondo sigo convencida de que hubo una señora de las de verdad ahí, escondida y pasándoselo pipa con la escena).

      Ahora que estamos en «petit comité» aquí en el blog y no nos oye nadie, incluso podría llegar a admitir que quizá no haya sido esa la primera vez que me lo hayan llamado y que técnicamente, por año de primera matriculación, no sería del todo imposible que pudiera serlo. Pero otra cosa muy, pero que muy distinta es identificarme con esa etiqueta. Además, a día de hoy, nadie me ha explicado todavía qué es lo que realmente se supone que hace una «señora». Así que, sintiéndolo mucho y al no saber qué se supone que debo de hacer como una, no puedo identificarme como tal.Por lo tanto, por ahora, me mantengo en mi «No me consta»

      En fin, pasarán los años, acumularemos canas y les pareceremos unas reliquias a las generaciones que llegaron después de nosotros, pero mientras conservemos esa chispa que mencionas ¡Nada de etiquetas!

      Muchisimas gracias por pasarte Tarkion y un gran abrazo

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